La temperatura a la que trabajas tu aerotermia determina tanto el confort como la factura. Y no es lo mismo configurarla en verano que en invierno: en verano el agua del circuito debe estar entre 7 y 18 °C según el emisor, mientras que en invierno sube hasta 30-80 °C dependiendo de si tienes suelo radiante, fancoils o radiadores convencionales.
En Fotovol lo vemos cada semana: viviendas que consumen un 30% más de lo necesario porque nadie ajustó bien la consigna al cambiar de estación. No es un fallo del equipo, es una configuración que se puede corregir en minutos.
Tabla de temperaturas recomendadas para aerotermia
| Situación | Temperatura agua | Temperatura interior |
|---|---|---|
| Suelo radiante calefacción | 30 – 40 °C | 19 – 21 °C |
| Fancoils calefacción | 35 – 45 °C | 19 – 21 °C |
| Radiadores baja temperatura | 45 – 55 °C | 19 – 21 °C |
| Radiadores convencionales | 60 – 80 °C | 19 – 21 °C |
| Fancoils refrigeración | 7 – 12 °C | 24 – 26 °C |
| Suelo radiante refrigeración | 16 – 18 °C | 24 – 26 °C |
| ACS uso normal | 55 °C | — |
| ACS ciclo antilegionela | 60 °C | — |
¿A qué temperatura poner la aerotermia en verano?
En verano la aerotermia trabaja en modo refrigeración: extrae calor del interior de la vivienda y lo expulsa al exterior. La temperatura que hay que configurar no es la del aire de la habitación sino la temperatura de impulsión del agua del circuito, y varía según el emisor.
- Aerotermia con fancoils: la temperatura del agua debe estar entre 7 y 12 °C. Los fancoils tienen ventilador y el intercambio de calor es rápido, lo que permite trabajar con agua más fría.
- Aerotermia con suelo radiante en modo refrescante, la temperatura del agua debe mantenerse entre 16 y 18 °C. Por debajo de esos valores hay riesgo de condensación en el suelo. Los equipos modernos incorporan sonda de punto de rocío que detiene la refrigeración antes de que ocurra, pero conviene no forzar temperaturas más bajas.
En ambos casos, la temperatura interior objetivo es de 24 a 26 °C. Bajar más no ahorra: cada grado menos en el agua supone entre un 5% y un 8% más de consumo.
El ajuste que más ahorra en verano: subir la temperatura del agua de 7 °C a 10 °C en modo frío puede reducir el consumo entre un 10 y un 15% sin pérdida apreciable de confort.
El peligro del punto de rocío en suelo radiante
Si tienes suelo refrescante y bajas demasiado la temperatura de impulsión, el suelo puede condensar cuando la humedad ambiental es alta: el suelo se moja como un vaso de agua fría en verano. Para evitarlo, los equipos modernos incorporan sonda de punto de rocío que detiene la refrigeración antes de que ocurra. Aun así, conviene no forzar temperaturas de agua por debajo de 16 °C en suelo radiante.
Por qué los fancoils dan mejor sensación térmica en verano
A 26 °C con un 70% de humedad se pasa calor. A 26 °C con un 50% de humedad se está cómodo. Los fancoils deshumidifican el aire al enfriarlo, lo que mejora mucho la sensación térmica. Eso permite estar cómodo a 25-26 °C cuando sin deshumidificación harían falta 22-23 °C, con el consiguiente ahorro.
¿A qué temperatura poner la aerotermia en invierno?
En invierno hay que distinguir dos temperaturas que confunden a mucha gente: la temperatura interior que quieres conseguir (19-21 °C según el IDAE) y la temperatura del agua que circula por el circuito, que varía mucho según el emisor.
| Emisor | Temperatura del agua | COP aproximado |
|---|---|---|
| Suelo radiante | 30 – 40 °C | 4,5 – 5,5 |
| Fancoils | 35 – 45 °C | 3,5 – 4,5 |
| Radiadores baja temperatura | 45 – 55 °C | 2,5 – 3,5 |
| Radiadores convencionales | 60 – 80 °C | 1,8 – 2,5 |
La temperatura interior objetivo es la misma en todos los casos. Lo que cambia es cuánta energía necesita el agua para conseguirla, y eso afecta directamente al rendimiento de la bomba: a mayor temperatura de impulsión, menor COP y mayor consumo.
Error frecuente: subir la consigna del agua «para que caliente antes». La aerotermia no funciona como una caldera: rinde mejor trabajando con estabilidad a temperatura moderada que con arranques bruscos a temperatura alta.
Si tienes radiadores convencionales y quieres saber exactamente qué esperar, te lo explicamos en nuestra guía de aerotermia con radiadores convencionales.
¿Qué es la curva climática y por qué importa?
Los equipos modernos permiten ajustar la temperatura de impulsión automáticamente según la temperatura exterior: cuando hace más frío, el agua sale más caliente; cuando el frío es moderado, la impulsión baja y la eficiencia sube. Esto se llama curva climática o weather compensation y es el ajuste que más impacto tiene en el consumo anual.
La escarcha en la unidad exterior: qué es y por qué no es un fallo
Cuando la temperatura exterior baja de 4 °C con humedad alta, se forma escarcha en el intercambiador de la unidad exterior. Los equipos modernos incluyen ciclos de desescarche automático: invierten el ciclo unos minutos para derretir el hielo y luego vuelven al modo normal. Es un proceso normal. Verás que el consumo sube ligeramente durante esos minutos, pero no indica ningún problema.
Temperatura de la aerotermia de noche: ¿apagar o bajar consigna?
En una vivienda ocupada, apagar la aerotermia por la noche casi nunca es la mejor opción. Recuperar la temperatura por la mañana exige un esfuerzo mayor al equipo que mantener una consigna reducida durante la noche.
- Dormitorios en invierno: bajar a 17-18 °C es suficiente para dormir bien y ahorra entre un 10 y un 15% respecto a mantener 20 °C toda la noche.
- Zonas de estar vacías: reducir la consigna a 15-16 °C en las horas de no uso.
- Vivienda vacía varios días: bajar a 10-12 °C en invierno para proteger tuberías sin derrochar energía.
- Segunda residencia: apagar es razonable si el periodo de ausencia supera una semana y el clima no es extremo.
El suelo radiante tiene mucha inercia térmica: tarda en enfriarse pero también en calentarse. Por eso apagarlo por la noche y recuperarlo por la mañana es especialmente ineficiente con este emisor. Con fancoils la respuesta es más rápida y el margen para apagar y encender es algo mayor.
Cómo cambiar la aerotermia de invierno a verano
El cambio de modo en la aerotermia no es automático en todos los equipos. Dependiendo del modelo, puede hacerse desde el termostato de la vivienda, desde la unidad interior del equipo o desde la aplicación del fabricante.
Pasos habituales para el cambio de modo:
Primero, espera a que la temperatura exterior se estabilice por encima de 18-20 °C de forma consistente. Cambiar de modo con temperaturas todavía frías por la noche puede generar ineficiencias.
Segundo, accede al menú de modo de operación del equipo. Según el fabricante puede llamarse «modo cooling», «modo frío», «modo verano» o simplemente cambio de modo calor/frío.
Tercero, ajusta la temperatura de impulsión del agua según tu emisor: 7-12 °C para fancoils, 16-18 °C para suelo radiante.
Cuarto, si tienes depósito de ACS integrado, comprueba que el modo de producción de agua caliente sanitaria sigue activo. En algunos equipos el cambio de modo afecta también al ACS.
Quinto, comprueba la presión del circuito (debe estar entre 1,5 y 2 bares) y el estado de los filtros de los fancoils antes de la primera puesta en marcha de la temporada.
Aerotermia de alta temperatura: cuándo tiene sentido
La mayoría de bombas de calor trabajan entre 35 y 55 °C, suficiente para suelo radiante, fancoils y radiadores de baja temperatura. Las bombas de alta temperatura llegan hasta 65-80 °C y están pensadas para un caso concreto: sustituir una caldera en una vivienda con radiadores convencionales sin hacer obra en los emisores.
A mayor temperatura de impulsión, menor eficiencia. Una bomba de alta temperatura sigue siendo más eficiente que una caldera de gas, pero la diferencia con un sistema bien dimensionado a baja temperatura es considerable.
Temperatura de la aerotermia en Girona y Cataluña: particularidades locales
El clima de Girona y su provincia no se puede tratar como un todo uniforme. Las diferencias entre la costa y el interior son tan grandes que el dimensionado y la configuración de la aerotermia cambia significativamente de una zona a otra.
Costa y Baix Empordà (Blanes, Lloret, Palamós, Sant Feliu de Guíxols)
Inviernos suaves con pocas noches bajo cero y veranos cálidos y húmedos. La aerotermia trabaja con COP alto durante casi todo el año. En verano la humedad alta del Mediterráneo es el factor más relevante: con suelo refrescante hay que vigilar especialmente el punto de rocío, ya que la humedad relativa puede superar el 80% en noches de agosto. En estos casos conviene mantener la temperatura de impulsión del agua por encima de 17 °C y tener activada la sonda de punto de rocío.
En calefacción, las temperaturas suaves de la costa permiten trabajar con impulsiones bajas (32-38 °C en suelo radiante) la mayor parte del invierno, lo que maximiza el COP del sistema.
Zona interior (Girona ciudad, Banyoles, Olot, La Garrotxa)
Inviernos más fríos con episodios frecuentes bajo cero, especialmente en La Garrotxa y el entorno de Olot, donde las nieblas y la humedad prolongan los días fríos. La configuración de la curva climática es más exigente y el dimensionado del equipo debe contemplar noches de -5 °C a -8 °C como escenario habitual.
En estas zonas el desescarche automático de la unidad exterior trabaja más frecuentemente durante el invierno, lo que conviene tener en cuenta al interpretar el consumo en los días más fríos.
Zonas de montaña y Pirineos (Ripoll, Puigcerdà, La Cerdanya)
Inviernos duros con temperaturas habituales de -5 °C a -15 °C y episodios puntuales más extremos. Requieren equipos con buen rendimiento a baja temperatura exterior y el dimensionado es crítico. La temperatura de impulsión en calefacción puede llegar a 50-60 °C en los días más fríos incluso con suelo radiante, lo que penaliza el COP pero sigue siendo muy superior a cualquier caldera convencional.
El efecto de la tramontana
La tramontana es el viento del norte que afecta especialmente al Alt Empordà, el Cap de Creus y zonas como Roses, Cadaqués, Figueres y el entorno de la bahía de Roses. Es un viento frío, seco y de alta velocidad que puede superar los 100-120 km/h en episodios intensos.
Para la aerotermia, la tramontana tiene un efecto ambivalente que conviene entender:
Efecto positivo en invierno: la tramontana es un viento seco. Cuando el aire es seco y frío, la unidad exterior no forma escarcha con tanta facilidad como cuando el frío va acompañado de humedad. Eso reduce la frecuencia de los ciclos de desescarche y mantiene la eficiencia del equipo más alta de lo que cabría esperar por la temperatura exterior sola.
Efecto negativo en invierno: las rachas de viento intenso aumentan la sensación térmica y la pérdida de calor de la vivienda a través de la envolvente. Una vivienda bien aislada nota poco la tramontana, pero una con puentes térmicos o carpinterías antiguas puede requerir que el sistema trabaje a mayor potencia de lo habitual.
Efecto en verano: la tramontana en verano es infrecuente pero cuando aparece baja rápidamente la temperatura y la humedad. En esos episodios la necesidad de refrigeración desaparece y el sistema puede pausarse o reducir significativamente la consigna sin perder confort.
Recomendación práctica para zonas con tramontana: en viviendas del Alt Empordà con aerotermia, el dimensionado del equipo debe contemplar la pérdida de calor adicional en episodios de viento fuerte. No es lo mismo necesitar 8 kW con -2 °C y sin viento que necesitar esos mismos 8 kW con +2 °C y 80 km/h de tramontana. Un instalador que no conoce el microclima local puede subdimensionar el equipo.
Puesta a punto antes de tocar el termostato
Un sistema mal mantenido no responde bien a los ajustes de temperatura. Antes de modificar la consigna, comprueba estos cuatro puntos:
Filtros de fancoils: el polvo acumulado reduce el flujo de aire y obliga al sistema a trabajar más para conseguir la misma temperatura.
Purgado del circuito: si escuchas ruidos en los radiadores o el suelo no calienta de forma uniforme, puede haber aire atrapado en el circuito.
Presión del agua: comprueba que esté entre 1,5 y 2 bares. Por debajo de ese rango el sistema pierde rendimiento.
Unidad exterior: asegúrate de que no haya hojas, suciedad o vegetación bloqueando la entrada de aire. En zonas con tramontana, comprueba también que la unidad no haya acumulado polvo o ramas arrastradas por el viento.
Coordina la aerotermia con tu instalación fotovoltaica
Si tienes placas solares, el mayor ahorro no viene solo de ajustar bien la temperatura sino de cuándo la ajustas. Programar el pico de consumo de la aerotermia a las horas de mayor producción solar, normalmente entre las 11 y las 15 h, permite calentar o enfriar el agua aprovechando energía generada en casa.
Con un depósito de inercia, ese calor o frío acumulado durante las horas de sol se mantiene durante la tarde y la noche, reduciendo el consumo de red en las horas más caras.
Si estás valorando combinar aerotermia con placas solares, te explicamos cómo funciona la integración en nuestro artículo sobre aerotermia con placas solares y en nuestro servicio de instalaciones fotovoltaicas residenciales.
Preguntas frecuentes sobre cómo regular la temperatura de la aerotermia
¿Cuándo consume más la aerotermia, en invierno o en verano?
En la mayoría de viviendas de clima mediterráneo, el consumo es mayor en invierno. La diferencia entre la temperatura exterior y la de impulsión es más grande en invierno, lo que exige más trabajo a la bomba. En verano, con exteriores de 30-35 °C y agua de circuito a 10-12 °C, la diferencia es menor y el COP sube.
¿Conviene dejar la aerotermia encendida todo el día?
En una vivienda ocupada, sí. Mantener una consigna estable es más eficiente que apagar y encender repetidamente, especialmente con suelo radiante, que tiene mucha inercia térmica. Lo que sí conviene es programar una reducción de consigna en las horas de no uso o durante la noche.
¿A qué temperatura exterior deja de ser eficiente la aerotermia?
La mayoría de equipos actuales trabajan bien hasta -15 °C o -20 °C en las gamas de clima frío. La eficiencia cae progresivamente a medida que baja la temperatura exterior, pero no hay un corte brusco. Por debajo de 0 °C el COP puede bajar a 2-2,5, lo que sigue siendo más eficiente que una caldera convencional.
¿Se puede regular la temperatura por estancias?
Depende del sistema. Con fancoils sí, porque cada unidad tiene su propio control. Con suelo radiante también es posible si hay termostatos por zona y un colector con cabezales motorizados. Con radiadores, la zonificación es más limitada salvo que se instalen válvulas termostáticas en cada radiador.
¿Cuándo apagar la aerotermia?
Apagarla tiene sentido cuando la vivienda va a estar vacía muchas horas o varios días, o cuando se trata de una segunda residencia. Lo que no suele compensar es apagarla cada noche y volver a encenderla por la mañana en una vivienda ocupada, especialmente si tiene buena inercia térmica o suelo radiante.
¿Qué temperatura de ACS recomienda la normativa?
La normativa española establece que el agua caliente sanitaria debe mantenerse a un mínimo de 60 °C en el acumulador para prevenir la legionela. En uso normal se recomienda 55 °C para equilibrar eficiencia y seguridad sanitaria, con un ciclo de elevación a 60 °C al menos una vez por semana.
¿Cómo afecta la tramontana a la aerotermia?
La tramontana es un viento frío y seco que reduce la formación de escarcha en la unidad exterior, lo que es positivo para la eficiencia. Sin embargo, las rachas fuertes aumentan la pérdida de calor de la vivienda y pueden obligar al equipo a trabajar a mayor potencia. En zonas del Alt Empordà con tramontana frecuente, el dimensionado del equipo debe contemplar ese factor.


