La Generalitat de Catalunya ha presentado una nueva estrategia de prevención forestal que cambia el enfoque tradicional de lucha contra incendios. El objetivo ya no pasa únicamente por reforzar los medios de extinción, sino por transformar parte del territorio para dificultar la propagación de incendios extremos cada vez más frecuentes por el cambio climático.
El Govern asume que algunos incendios no podrán apagarse
La estrategia parte de un escenario que hace años parecía excepcional y que ahora empieza a asumirse como una realidad operativa: algunos incendios futuros podrían superar la capacidad humana de extinción.
Catalunya cuenta actualmente con un territorio altamente forestal, donde alrededor del 65% de la superficie está cubierta por bosque. La acumulación de masa forestal, las altas temperaturas y los episodios prolongados de sequía aumentan el riesgo de incendios de sexta generación, capaces de avanzar a gran velocidad y generar comportamientos extremos.
Bombers ya trabaja con hipótesis de grandes incendios que podrían recorrer decenas de kilómetros atravesando varias comarcas sin posibilidad de contención inmediata.
El objetivo: romper la continuidad del bosque
Una de las principales líneas de actuación consistirá en reducir la continuidad forestal para dificultar la propagación del fuego entre macizos.
Las actuaciones previstas incluyen:
- franjas de protección alrededor de urbanizaciones y núcleos habitados,
- apertura de espacios agrícolas y zonas de pasto,
- recuperación de paisaje en mosaico,
- y trabajos forestales estratégicos en áreas consideradas prioritarias.
Según el Govern, estas intervenciones buscan ganar capacidad de control en incendios extremos y proteger infraestructuras críticas y zonas habitadas.
Las placas solares entran en la estrategia de prevención
Entre las medidas previstas destaca también la instalación de placas fotovoltaicas en determinados espacios donde se retire masa forestal.
La idea es aprovechar áreas abiertas estratégicas para crear barreras de discontinuidad forestal mientras se impulsa al mismo tiempo la generación de energía renovable.
El planteamiento conecta la transición energética con la prevención de incendios y abre una nueva vía para integrar proyectos solares en la gestión territorial y forestal.
Prevención, energía y economía rural
Desde el Departament d’Agricultura defienden que este modelo puede generar actividad económica en zonas rurales y favorecer nuevos usos del territorio vinculados a la bioeconomía y las energías renovables.
La estrategia contempla actuar inicialmente sobre bosques públicos, aunque más adelante también podría extenderse a terrenos privados mediante acuerdos con propietarios o actuaciones directas.
Además de la gestión forestal, el operativo prevé reforzar los efectivos de Bombers y ampliar los dispositivos especializados en prevención y análisis de incendios forestales.
Catalunya acelera la adaptación al nuevo escenario climático
El aumento de episodios extremos durante los últimos años está obligando a replantear la planificación territorial y energética en distintas comunidades autónomas.
En paralelo al crecimiento del autoconsumo y las instalaciones renovables, cada vez más estrategias públicas empiezan a relacionar la transición energética con la resiliencia climática, la protección del territorio y la prevención de riesgos ambientales.
Servicio técnico local: Para la proyección, diseño y ejecución de este tipo de plantas e instalaciones en terrenos o cubiertas de la provincia, puedes rellenar el formulario de solicitud a través de la delegación de instaladores de placas solares en Girona de la ingeniería Fotovol →.